MÁS MÉTODO · MENOS DISCURSO · MEJOR CAFÉ

ESPRESSO-FILTRO

NUESTRA HISTORIA

Café Centenario nace en 1915 dentro de la histórica Fábrica El Cóndor en Ambato, propiedad de la familia Vaca. Ese legado inspira nuestra marca y guía nuestro compromiso por mantener viva una tradición que ha perdurado más de un siglo.

Seguimos tostando con maquinaria alemana de la época y fuego de leña, respetando los métodos originales y llevándolos al presente con un enfoque moderno en calidad. Por eso somos un café de autor: cada lote es una creación propia, resultado de un tueste lento, selección cuidadosa y un oficio transmitido de generación en generación.

NUESTRA HISTORIA

Café Centenario nace en 1915 dentro de la histórica Fábrica El Cóndor en Ambato, propiedad de la familia Vaca. Ese legado inspira nuestra marca y guía nuestro compromiso por mantener viva una tradición que ha perdurado más de un siglo.

Seguimos tostando con maquinaria alemana de la época y fuego de leña, respetando los métodos originales y llevándolos al presente con un enfoque moderno en calidad. Por eso somos un café de autor: cada lote es una creación propia, resultado de un tueste lento, selección cuidadosa y un oficio transmitido de generación en generación.


TUESTE DE DOS TIEMPOS

 

En Café Centenario usamos un método propio de tueste de autor en dos tiempos, a leña y a ritmo lento en una Paul Franke & Co. (1890), para controlar con precisión el desarrollo del grano y lograr una taza consistente.

Primer tiempo (desarrollo y secado): el grano se tuesta de forma gradual para evacuar humedad interna e iniciar las reacciones de transformación de azúcares. En el punto exacto, se aplica un enfriado controlado que detiene la reacción y estabiliza la estructura del café.

 

Segundo tiempo (sellado y definición): el grano vuelve al tostador para recibir un golpe preciso de calor que finaliza el tueste, carameliza azúcares, libera aceites esenciales y define el color, aroma y perfil final característico de Café Centenario.

El fuego de leña y el tostado lento aportan profundidad y carácter, potenciando una expresión auténtica del grano mediante un proceso tradicional cuidadosamente controlado.

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